En una Argentina marcada por la falta de precios de referencia y la pérdida de previsibilidad, el peronismo se reordena bajo una premisa clara: la economía debe volver a servir a la gente y no a la inversa.
La actual incertidumbre económica en la Argentina no es un fenómeno aislado; es el reflejo directo de la ausencia de un modelo de país claro. Hoy, el debate ha trascendido las fronteras de lo ideológico para situarse en un terreno mucho más elemental y urgente: la capacidad de supervivencia de la población.
En este escenario, la defensa de un capitalismo que fomente el consumo no es un eslogan, sino una necesidad estructural. Resulta preferible enfrentar una inflación controlada antes que una estanflación que descapitalice a las empresas en un mercado roto. La lógica es lineal pero implacable: cuando las empresas caen, el trabajo desaparece; y cuando el trabajo desaparece, el tejido social se rompe irremediablemente.
Hoy, la realidad argentina se define por la falta de certezas. No hay precios de referencia ni previsibilidad, y lo que es peor: no hay un proyecto a largo plazo. Cuando una familia pierde la capacidad de proyectar su futuro, el problema deja de ser una variable técnica en una planilla de Excel para convertirse en el síntoma de un país que ha dejado de funcionar.
En este contexto de fragilidad, el movimiento peronista se muestra más inquieto y activo que nunca. Aquellos votos que en algún momento se alejaron, hoy empiezan a volver de manera sostenida. Este retorno no se da desde la soberbia, sino desde la comprensión profunda de una sociedad que está en pleno proceso de aprendizaje, con sus aciertos, sus virtudes y también sus errores.
Como espacio político, nos reconocemos como el único con la capacidad real de gobernar y, fundamentalmente, de generar empleo genuino. La premisa es básica pero ineludible: sin trabajo no existe el consumo, y sin consumo, simplemente no hay país posible.
Es tiempo de ordenar las prioridades, de volcarse a la producción y de volver a poner al ciudadano en el centro de toda política pública. El desafío es reconstruir la esperanza sobre la base sólida del trabajo y la dignidad.
El martes el Concejo Deliberante de Funes se reunía en comisión para discutir varios proyectos y atender reclamos de algunos vecinos. Sin aviso, dos de los concejales abandonaron el edificio y suspendieron, por falta de quórum, la reunión de comisión.
2026-04-16 00:38:19
© Fm Diez Funes. All Rights Reserved. Desarrollo QueStreaming.com